“Sé lo que tengo que hacer, pero no me sale”: Cuando el bloqueo mental toma las riendas
- Nicole Moeller
- 8 may
- 2 min de lectura
"Antes montaba sin darle tantas vueltas. Sentía, actuaba, fluía". Esta frase se repite con frecuencia en las pistas. Hay un momento en la vida de muchos jinetes y amazonas en el que, de repente, la conexión se rompe. No es que hayas olvidado cómo montar, es que la teoría y la práctica han dejado de hablar el mismo idioma.
Escuchas a tu entrenador, entiendes el ejercicio perfectamente y sabes qué ayudas debes aplicar. Pero, al momento de actuar, algo falla. Te tensas, dudas, y esa sensación de unidad con el caballo desaparece.
¿Por qué antes sí y ahora no?
El primer pensamiento suele ser de frustración: “¿Qué me pasa?”, “¿Estoy retrocediendo?”. Sin embargo, lo primero que debes saber es que no es falta de nivel ni es culpa de tu caballo.
En la mayoría de los casos, lo que estás experimentando es un mecanismo de protección. El cuerpo tiene memoria y, ante una mala experiencia previa (una caída, un susto) o simplemente ante una presión externa o interna excesiva, el sistema nervioso decide "protegerse". La tensión que sientes es tu cuerpo poniéndose el escudo.
El error de "empujar" cuando hay miedo
Cuando nos bloqueamos, nuestra tendencia natural es intentar forzar la situación. Pensamos que si nos esforzamos más, si nos exigimos más o si "le echamos valor", el bloqueo desaparecerá.
Pero el sistema nervioso no entiende de exigencias, entiende de seguridad.
Si intentas empujar más allá de lo que puedes sostener emocionalmente en ese momento, la tensión solo aumentará y tu caballo, que es un experto en leer tu estado interno, reaccionará a esa rigidez, confirmando tus dudas. Es un círculo vicioso que solo se rompe bajando las revoluciones.
Coaching de equitación: Recuperar la presencia
Para volver a fluir, no necesitamos más técnica, necesitamos más presencia y más confianza. El coaching de equitación trabaja precisamente en ese espacio donde la mente interfiere con el cuerpo.
Aceptar el momento actual: No puedes volver a ser el jinete que eras antes, pero puedes ser uno más consciente ahora.
Escuchar al cuerpo: Identificar dónde se aloja la tensión antes de pedirle nada al caballo.
Construir seguridad paso a paso: Recuperar la sensación de control en zonas de confort antes de avanzar a retos mayores.
Vuelve a sentir, vuelve a conectar
La equitación es un diálogo de sensaciones. Si tu mente está gritando dudas, no podrás escuchar lo que el caballo te está diciendo. Sanar esa relación con el miedo y la presión es el paso necesario para que tu asiento, tus manos y tus piernas vuelvan a ejecutar lo que tu cabeza ya sabe.
¿Sientes que este bloqueo te está impidiendo disfrutar de tu pasión?
Si te has visto reflejado en estas palabras, te invito a que no sigas empujando sola o solo. Ofrezco una primera sesión de orientación gratuita para hablar de tu caso, entender qué está bloqueando tu monta y ver cómo el acompañamiento emocional puede ayudarte a recuperar la seguridad en la pista.





Comentarios