Presencia
- nmoellercoach
- 19 sept
- 1 Min. de lectura
Tu caballo no necesita un jinete perfecto, necesita un jinete presente.
Pero ¿qué significa ser un jinete “presente”?
Atención al momento:
Estar atento a las señales que el caballo da, sus necesidades y cómo reacciona a los movimientos y al entorno.
Relajación y calma:
Un jinete tranquilo y con una actitud positiva puede transmitir esa calma al caballo, lo que ayuda a que el animal esté más receptivo.
Conexión y comunicación:
La presencia permite una comunicación más fluida, donde jinete y caballo trabajan en conjunto, entendiendo y respondiendo a las acciones del otro.
Consciencia de las acciones:
El jinete presente piensa en el impacto de sus movimientos y decisiones sobre el caballo, buscando un trabajo coordinado y no imponer una técnica rígida. ¿Por qué no es necesaria la perfección?
Enfoque en la relación:
La relación entre jinete y caballo se construye sobre la confianza y la comprensión, no solo sobre la destreza.
Adaptabilidad:
La flexibilidad del jinete para adaptarse a la situación y al estado del caballo es más útil que la adherencia a un "perfeccionismo" que puede tensar la interacción.
Desarrollo mutuo:
Un jinete presente fomenta un proceso de aprendizaje y mejora continua para ambos, en lugar de un objetivo estático de perfección.
No lo olvides, para tu caballo, la conexión y la atención valen más que la técnica perfecta. Por ello te invito a estar enfocado/a, relajado/a y ser consciente de cada instante, creando comunicación y confianza.
No se trata de perfección, sino de estar ahí, juntos.








Comentarios