

Cuando la comida deja de ser solo comida
Si comes sin hambre real.
Si empiezas el día con intención y lo terminas con culpa.
Si sientes que el problema no es saber qué hacer, sino poder sostenerlo…
No estás sola/o.
Muchas personas no necesitan otra dieta.
Necesitan comprender qué está pasando por dentro.
¿Te reconoces en algo de esto?
– Piensas en comida más de lo que te gustaría
– Comes por ansiedad, aburrimiento o necesidad de calma
– Después de comer aparece la culpa
– Te prometes empezar “bien” mañana… y el ciclo se repite
– Te sientes desconectada/o de tu cuerpo
– Estás cansada/o de luchar contigo misma/o
El desgaste no es solo físico.
Es mental.
Qué trabajamos
En este acompañamiento no nos centramos únicamente en la comida.
Trabajamos:
✓ La raíz emocional de tus hábitos
✓ La relación entre pensamientos, emociones y conducta
✓ La regulación del estrés sin recurrir a la comida
✓ El diálogo interno después de comer
✓ La conexión real con hambre y saciedad
✓ La construcción de hábitos sostenibles sin imposición
El objetivo no es controlar más.
Es comprender mejor.
Cuando entiendes desde qué estado interno comes, puedes empezar a cambiarlo.
Lo que no hago
No prescribo dietas.
No sustituyo a un nutricionista.
No trabajo desde la culpa ni la exigencia.
Entreno recursos mentales y emocionales para que puedas sostener cambios reales en el tiempo.